jueves, 12 de abril de 2018

Rutes de Waterworld


Unas Rutes del Montseny pasadas por agua fue de lo que disfrutó la sección de carretera el pasado 8/4/2018. Pese a que durante un rato alimentaron la falsa esperanza de no quedar calados hasta los huesos, al iniciar el puerto de Santa Fé del Montseny la lluvia hizo acto de presencia y no sería hasta regresar a Granollers que dejó de caer sobre los sufridos ciclistas. Se mojó todo lo mojable, y no hubo impermeable que lo impidiera.


Con la consigna de rodar en grupo y no arriesgar, se mantuvo un ritmo tranquilo en la ascensión del puerto de Santa Fé, rodando en un grupo de unas 8 unidades hasta el avituallamiento del kilómetro 54, donde la organización comunicó que a partir de aquel momento el recorrido largo quedada neutralizado por el mal tiempo y la falta de visibilidad en Collformic. Haciendo gala de un sentido común inaudito en alguien de Sanjattan, los SGAs optaron por realizar el recorrido corto; bajando por las Costes del Montseny y Sant Esteve de Palautordera hasta empalmar con la C35. El asfalto no estaba para hacer florituras encima de la bici, así que de manera conservadora dejaron pasar alguna rueda confiando en que en el tramo llano les darían caza. Y así fue: dando relevos volaron en el tramo llano, pasando a varios grupos. Aprovechando el viento favorable se plantaron en la llegada con algo menos de 4 horas de pedal para completar los 105 km del recorrido corto, un tiempo nada desdeñable teniendo en cuenta la climatología adversa (quedando en posición 44 y siguientes de la general correspondiente al recorrido corto).

Únicamente se mejoró una marca personal: la de ingesta de los ya míticos donuts que reparte la organización en los avituallamientos. En esta edición quedó establecida en 8'5 donuts, repartidos entre la salida, avituallamiento intermedio y llegada. Veremos si para la 39ª edición de las Rutes del Montseny se supera el record (y si puede ser, en seco).

lunes, 2 de abril de 2018

Listos para las Rutes del Montseny

El miércoles 28/3/18, aprovechando la Semana Santa, parte de la sección de carretera acudió de nuevo a los socorridos puertos del Maresme para la última prueba antes de su cita anual con las Rutes del Montseny. Un recorrido clásico con un perfil dentado como un serrucho: carretera del Cementiri d'Horta, Vallensana, Conreria, Òrrius, el que hay entre Dosrius y Mollet (del que no sabemos el nombre), Vallgorguina, Pollastre y la carretera de la Costa hasta el Besós para sumar un total de 142 km y 1950 m de desnivel.

El calor hizo mella y la falta de manduca también, por lo que se hizo obligada una parada en Vallgorguina a catar algo de bollería ante el riesgo de pajarraca. Los croissants cumplieron su función y permitieron a los ciclistas llegar vivos a casa, aunque en un estado un tanto deplorable. Para no asustar al personal, adjuntamos el perfil y no una foto de sus caretos descompuestos tras la ruta.


domingo, 11 de marzo de 2018

Y otra brevet a la saca!

La sección de carretera no podía faltar a su cita anual con la Brevet del C.C. Granollers, y ya van 6 años que se cascan 203 km y 2200 metros de desnivel a primeros de marzo, cuando el cuerpo todavía no ha eliminado todos los residuos navideños y los hojaldres no tienen el callo curtido como para pasar medio día sobre la bicicleta.

Ya en la salida vislumbraron que este año se iba a correr: pocos abuelos breveteros y mucho galgo enjuto con bicicletón. En menos de una hora se habían confirmado las sospechas: en Llinars salir ya se había hecho un corte importante, y en Vilalba Sasserra un par de SGAs se quedaron a la buena de Dios al perder contacto con el pelotón. Mal día para rodar en solitario, pues el viento soplaba con ganas y siempre de cara (cómo no!).

A ritmo alegre y enlazando con algún grupo hubo reagrupamiento SGA en Sant Hilari, donde esta vez sí acertaron en la elección de bar: totalmente recomendable Casa Juani. Con las baterías cargadas a full se marcaron un descenso contra el viento hacia Arbúcies, un repecho para llegar a Breda y un INFIERNO EÓLICO hasta Granollers.

Al final poco más de 7:30 sobre la bici, la mayor parte de ellos en grupo muy reducido y contra el viento. Entreno doble que dicen.


domingo, 21 de enero de 2018

La SGA sigue sumando años

Sí amigos: hace ya 7 años que se fundó el club y había que celebrar la efeméride con un almuerzo, como es tradición. Costumbre era también engullir morcilla de arroz con mongetes, pero en Casa Juaco no quedaban existencias a nuestra llegada. Entre ese detalle, que han subido el precio y bajado raciones e incluido suplementos patilleros en el menú, está bastante claro que no nos verán más el pelo por allí (a algunos tampoco nos lo habían visto hasta ahora, pero por razones alopécicas). Lo que más nos ha dolido ha sido lo de la morcilla: han asomado lágrimas a los ojos de algún SGA, que llevaba toda la salida pensando en el embuchado en cuestión.

A las 8:00 horas nos habíamos reunido 12 bikers en la Casa Groga pero aun quedaban más efectivos repartidos por Collserola, que se fueron uniendo al pelotón a medida que alcanzábamos los puntos de encuentro. En total 21 SGAs nos juntamos en Casa Juaco, donde llegamos tras hacer una ruta variada por senderos emboscados y algún tramo de pista, evitando trialeras técnicas, pues nadie quería llegar herido al almuerzo.

Reseñar que durante la salida hicimos una "buena acción biker": retiramos un árbol caído en el medio de un sendero, dejando el paso libre para evitar tener que bajarse de la bici para superarlo. Nos sabe mal por el que tuviera el KOM en ese segmento hasta ahora; que cuente que le va a durar poco, pero lo hicimos por el bien común. Unos filántropos de la bici es lo que somos.

Felicidades a todos los SGAs! Per molts anys!

lunes, 1 de enero de 2018

Despidiendo el año sobre ruedas

La sección de BTT quiso despedir el 2017 con una idea muy original: dando pedales por Collserola. El mismo pensamiento tuvieron los entre 500 o 600 bikers que se cruzaron por la zona de Can Catà, Can Coll y Can Borrell en los 36 km con 1025 metros de desnivel de la salida.

Innovaron también en el momento de hacer el pit stop de la jornada: turrón y orujo para seguir con la ruta. Vamos, que sólo faltó lucir gorros de Papá Noel para cumplir con todos los clichés navideños.

Aquí en la foto se puede ver a los 8 participantes en la salida posando junto al Pí d'En Xandri, antes que el alcohol del orujo entrara en sus torrentes sanguíneos. Suerte que no había control antidóping al llegar al barrio.

Amigos de la SGA, como dijo Don Mariano Rajoy Brey: "Feliz 2016"